Mazarrón (Murcia), EFE La familia del hombre que falleció el sábado mientras era reducido por agentes de la Policía Local de Mazarrón (Murcia) en el cámping de Bolnuevo ha asegurado hoy en un comunicado que su muerte se debió a la violencia policial excesiva y desproporcionada y a los muchos golpes que le propinaron.
Según la Delegación del Gobierno en Murcia, fue la propia familia la que pidió auxilio a la Policía por la conducta violenta y agresiva que presentaba el hombre, extremo que sus familiares desmienten por completo.
Según su versión de los hechos, sobre las cuatro de la madrugada, Luis Alberto Baños, palentino de 38 años que se encontraba en estado "eufórico", discutió con los vigilantes de seguridad del cámping, a raíz de lo cual se personaron en el lugar dos agentes de la Policía Local, que lo inmovilizaron.
Posteriormente, añade la familia, llegaron más agentes, que esposaron al hombre y lo "arrastraron violentamente varios metros hasta un coche estacionado en el cámping, contra cuyo capó lo golpearon en repetidas ocasiones".
Luego, continúan los familiares, un policía "lo agarró fuertemente del cuello, alegando que se trataba de una maniobra de inmovilización", tras lo que Baños quedó "inconsciente, esposado y boca abajo" sobre el suelo.
"Tras constatar que sangraba abundantemente por la nariz y que no se movía, y que los agentes no le prestaban auxilio ni nos dejaban aproximarnos a él para conocer su estado -añaden su madre, su viuda y cinco hermanos-, uno de los agentes llamó a una ambulancia que tardó más de 40 minutos en llegar".
Ante el requerimiento de la familia, los agentes no la dejaron acercarse al hombre porque decían que "tenía pulso y estaba bien", aunque el personal médico de la ambulancia, siempre según sus parientes, "recriminó a los policías la posición en que lo tenían y que no le hubieran realizado unos primeros auxilios, así como que trataran de llevárselo a un centro de salud en el coche patrulla".
Finalmente, se pidió una unidad móvil de cuidados intensivos "que no llegó", y las maniobras de reanimación practicadas por los médicos no tuvieron éxito, por lo que certificaron el fallecimiento del hombre, un empresario con dos hijos, señala la familia.
Por todo ello, sus abogados, que se han personado en la causa como acusación particular, han solicitado que se practique una segunda autopsia al cadáver.
La Delegación del Gobierno señalaba el sábado en un comunicado que la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Murcia instruye diligencias e investiga el suceso para el total esclarecimiento de los hechos.
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