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RICARDO MELCHIOR PRESIDENTE DE LA AUTORIDAD PORTUARIA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

"La destitución del director debió llegar antes, el colapso era total"

El Día, Santa Cruz de Tenerife
13/may/18 6:51 AM
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"La destitución del director debió llegar antes, el colapso era total"

No vincula los asuntos que en las últimas fechas le han otorgado un inesperado protagonismo mediático con una presunta campaña en contra de su persona. "No creo que a estas alturas se molesten en organizar algo así", precisa en los primeros compases de una entrevista que nace en el despacho del presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife. Ricardo Melchior Navarro (1947) acaba de certificar el cese de José Rafael Díaz como director de una institución que gestiona desde septiembre de 2015, anuncia medidas judiciales contra los que asocien su nombre con un tuit incompleto que revela unos supuestos abusos, mira con emoción a un pasado político que a día de hoy es casi historia (el casi lo va a puntualizar en una de sus respuestas) y, por supuesto, pone en un lugar relevante el desarrollo de unas infraestructuras que, a su juicio, están más vivas que nunca. "Tal y como escribió EL DÍA durante muchos años, El puerto es lo primero", reivindica el dirigente de Coalición Canaria.

¿Cómo definiría lo sucedido en las últimas fechas alrededor de la Autoridad Portuaria?

No han sido días fáciles, pero yo no conozco ni un solo trabajo en el que no se produzcan tensiones e inconvenientes que únicamente se pueden resolver tomando decisiones. Yo estaba tranquilo con mi jubilación cuando Fernando Clavijo me llamó para ofrecerme este puesto. Fue una propuesta que me hizo muchísima ilusión porque yo empecé a trabajar con 29 o 30 años en este puerto. No sé si él lo sabía, pero entendí que esta era una forma muy entrañable de cerrar mi vida laboral. Desde el primer día me he sentido apoyado por la comunidad portuaria, no por el anterior director, con el que mantuve distintos desacuerdos hasta que se produjo su destitución. Aquí no sabrá nadie, pero era más que evidente que existía una situación que no era agradable y, por lo tanto, había que aclararla de una vez por todas. Nadie puede estar nunca por encima de los intereses de la Autoridad Portuaria. Esto no es una cuestión que afecte solo a Santa Cruz de Tenerife; la institución que aún presido gestiona este puerto, el de Los Cristianos, el de Granadilla de Abona, el de La Palma, el de El Hierro y el de La Gomera. Las estadísticas siguen creciendo en todos los apartados y no pueden existir distracciones que aparten nuestra mirada de los objetivos que persigue la Autoridad Portuaria.

¿El cese de José Rafael Díaz servirá para aliviar la tensión interna que se ha generado en los últimos tiempos en esta institución?

Esa era una salida absolutamente necesaria. Incluso, se retrasó bastante más de lo que yo solicitaba. La destitución del director debió llegar antes, el colapso era total. Yo no digo que no sea una persona con alguna virtud, pero es complicada de llevar. Su gestión paralizaba muchos asuntos en el día a día de la Autoridad Portuaria, en muchos casos a partir de la exposición de unos razonamientos que no estaban bien justificados.

¿En qué se fundamentó esa pérdida de confianza?

Yo entendía que el director de esta Autoridad Portuaria tenía que tener otra dinámica, otra cultura, otra forma de ser, otra manera de afrontar las negociaciones... Algunas de esas negociaciones se perdieron porque, a mi juicio, creo que no estuvo a la altura a la hora de llevarlas adecuadamente. No lo sé. Igual veía las cosas de otra manera. Esa pérdida de confianza provocó que informara claramente de mis intenciones al Consejo de Administración, que es un órgano que no está integrado por personas de mi partido. En él figuran los cuatro presidentes de los cabildos de esta provincia, con la variedad de siglas políticas que los ciudadanos conocen, los empresarios y los sindicatos. Yo no voy a entrar a valorar si el antiguo director de la Autoridad Portuaria tomó decisiones acertadas o equivocadas, pero mi percepción es que se podía haber avanzado mucho más.

A la cuestión anterior hay que sumar la partida de ajedrez que libran los partidos para renovar los cargos orgánicos, ¿no?

Si se está jugando esa partida de la que usted habla, yo estoy en el mismo plano que un ciudadano que lee esas informaciones en un periódico, es decir, de espectador puro y duro... Mi incidencia en mi nombramiento o cese es nula.

¿Se puede estar al margen de esa rumorología?

Desconozco el grado de intensidad que tiene esa partida, si es que existe, y hasta qué punto los rumores filtrados a los medios de comunicación son reales o no. Lo que sí tengo claro es que no voy a poner problemas para darle el relevo a otra persona.

¿Cree que la inestabilidad que se está originando alrededor de una pieza tan estratégica como la suya le puede pasar factura a Coalición Canaria?

No creo que nada de esto le vaya a pasar factura a CC, al menos ese no es mi deseo... Lo único que le interesa al ciudadano es que la persona que sea designada Diputado del Común y las que asuman la presidencia de la Autoridad Portuaria o la Audiencia de Cuentas consigan que esos órganos funcionen lo mejor posible y, sobre todo, que alguien oiga sus quejas. Un debate más largo de lo normal para elegir a uno u otro se olvida en tres semanas si la gente percibe ciertas garantías de que las cosas se van a intentar hacer bien.

¿Tiene la percepción de estar siendo sometido a alguna campaña de desprestigio?

Nada de lo que está sucediendo me quita un minuto de sueño. ¿De qué sirve estar pensando en cosas que uno no puede controlar? Yo sigo viniendo al despacho a las siete y media de la mañana, vuelvo a casa sobre las tres y los días en los que queda algún tema pendiente le dedico el tiempo extra que necesite. ¿Perseguido? No creo que a estas alturas se molesten en organizar algo así. Yo estoy un poquito "baqueteado" en política y mi afán de protagonismo es cero. Igual, si esto me llega a pillar con treinta y pico años o cuarenta estaría un poco más preocupado.

¿Ha echado de menos alguna llamada o mensaje de apoyo en las últimas semanas?

He tenido, y todavía las tengo porque muchos de los "wasaps" los conservo, pequeñas conversaciones y mensajes de personas con las que había perdido o el contacto y que ahora me han demostrado su afecto más sincero.

¿Tiene alguna respuesta lógica en torno a lo que pasó horas después de publicarse un tuit (Dulce Xerach) y el revuelto informativo que se montó?

Yo no me siento aludido por algo que se haya comentado en las redes sociales...

¿Ni siquiera por algún comentario que fue eliminado?

¿Se refiere al acertijo que hizo la jueza? Para llevar a alguien a los tribunales, primero, es necesario que yo me sienta ofendido y en este caso no lo estoy. Trasladar una posible queja al Consejo General del Poder Judicial es una opción que están barajando mis abogados, pero ir más a allá en un tema en el que nadie nombra a nadie es complicado.

¿Desde este despacho la política se ve de otra manera?

Sí... Con otros matices que no tienen nada que ver con el día a día que pueda darse en un ayuntamiento o en el Cabildo. Aquí la política partidista juega un papel menos activo que en el caso de las instituciones ya citadas. Las prioridades que están sobre mi mesa son insulares y tienen que ver con el aumento de los puestos de trabajo, la mejora de las estadísticas y la obtención de más recursos económicos que posibiliten acciones encaminadas a potenciar el desarrollo de los puertos.

Usted era (no sé si el tiempo verbal está bien conjugado) un político de los de lápiz y papel, es decir, de los que apuntaban sobre la marcha lo que le indicaba un ciudadano en una romería, en la cola del mercado o en la consulta de un médico. ¿Esa cercanía se ha perdido?

Lo sigo anotando todo (ríe)... No le voy a ocultar que al margen del papel, el lápiz, la goma o el bolígrafo también uso el iPhone o el iPad, pero aún suelo recurrir a los métodos tradicionales. Muchos de los políticos de hoy lo primero que preguntan nada más ser elegidos es cuánto dinero le van a reembolsar en la nómina del próximo mes, en lugar de pensar en cómo solucionar los problemas de los ciudadanos que han confiado en él. Cuando empecé en política el orden en el que te colocaban en una lista no era importante, lo verdaderamente útil era sentir la ilusión por ayudar a tus vecinos.

¿En qué momento se perdió esa ilusión?

No lo sé, pero hace un tiempo que no la percibo... No es un problema que exista en Tenerife, en España o en Europa... ¿Dónde están los grandes líderes? El político que quiera estar al frente de una ciudad, de una isla o de una comunidad autónoma tiene que ser una persona capaz de pensar estratégicamente para poder desarrollar de la forma más efectiva el futuro de ese territorio. Una planificación que no debe estar sujeta a encuestas porque si hubiéramos dependido de ellas aquí no se habría hecho absolutamente nada... Sin asumir ciertos riesgos no habríamos podido sacar adelante un proyecto puntero en este país de energías renovables, ni el Tranvía, ni el Plan Vitivinícola, ni el Plan de Queserías... La mayoría de los grandes proyectos que se han acometido en esta Isla en los últimos años se consolidaron, a pesar del rechazo inicial de muchas personas, pero frente a eso no quedó más remedio que apostar decididamente por la idea que tú y un equipo de colaboradores creías que era la mejor. Eso no significa que no te puedas equivocar. Si lo haces, el mejor consejo que puedo dar es ser honesto consigo mismo para saber identificar que cuando uno mete la pata debe tener la misma serenidad para sacarla y admitir el error.

Al principio de la entrevista habló de una llamada telefónica en la que le ofrecieron la presidencia de la Autoridad Portuaria, ¿qué haría si en estos momentos llegara otra conversación pidiéndole un último esfuerzo por el partido?

Agradecería el gesto, pero les diría que ya he cumplido (sonríe)... No sé si lo que sucedió hace tres años fue una señal o no, pero mi primer trabajo fue de gerente de la compañía auxiliar del puerto. No fueron años fáciles porque España estaba estrenando democracia, no existía el Estatuto del Trabajador y todos los días subía el precio del petróleo y el cambio de peseta a dólar. Fue un periodo de agitación social y económica, pero en la que no quedó más remedio que remangarnos las camisas y los pantalones porque había que salvar una situación complicada.

¿Entonces no hay marcha atrás, la política es historia?

Es muy difícil... Todo tiene su época. Ahora me apetece descansar y estar cerca de los míos. Si esa llamada se produce, daré las gracias y ya veremos (silencio). Quiero disfrutar la jubilación.

¿Hoy volvería a tomar las mismas decisiones o, ya con la perspectiva que le ha dado el tiempo, actuaría de otra forma?

La memoria suele proteger las cosas buenas, las malas tratas de pasar página lo antes posible con el deseo de no volver a repertirlas. Creo que yo he tenido mucha suerte en esta vida... En casa no sobró nunca el dinero, pero yo tuve la fortuna de poder estudiar en las dos universidades de mayor prestigio en España y Alemania. El sacrificio era tan grande que no te podías permitir repetir un curso. Los estudios de la segunda carrera -los que culminó en suelo germano- los completé gracias a una beca. En esta vida parte del éxito se consigue insistiendo. Recuerdo un partido del CD Tenerife, aunque no el rival, que ganó uno a cero con un gol marcado desde fuera del área por alguien que no era el delantero centro, que en aquella temporada era mi amigo Antonio. No sé si fue Juan Padrón o Villar. Lo cierto es que iba caminando por las Ramblas y escuché en la radio al periodista preguntarle al goleador cómo se le había ocurrido tirar desde tan lejos. Su respuesta fue corta pero sencilla. "Vi el hueco". No sé si aquello fue una fantasmada o no, pero fue una lección de vida. ¡Si ves un hueco en la vida, tira... No te lo pienses dos veces! Puede salir bien o mal, pero tira. He tenido la suerte de que muchos de esos tiros me salieron bien sin pensármelo dos veces.

¿Si dentro de 20 años tuviera la oportunidad de salir a esa balconada, cómo se imaginaría el puerto de Tenerife?

Dos décadas en el mundo en el que vivimos es un montón. Yo no sé si este siglo ya estará definido con algún término, pero posiblemente sea el "siglo de la aceleración"... La aceleración es la velocidad partida por el tiempo, es decir, lo que antes tardabas 20 años en definir hoy lo puedes hacer en 20 meses. Y las probabilidades de que todo se pueda resolver en 20 días cada vez son mayores. Yo no me atrevo a imaginar como será el puerto de Tenerife dentro de 20 años, en todo caso espero que sea atractivo y competitivo.

¿Estamos preparados para asumir la llegada del gas natural?

Estamos preparándonos. A partir de 2020 la Unión Europea exige que todos los barcos que toquen puertos de la UE usen ese tipo de combustible. El gas natural ya no es el futuro; o comenzamos a potenciarlo o lo vamos a lamentar. Si en Tenerife no se puede dar ese servicio nos quedaremos al margen de las grandes operaciones que se proyectan en la UE. Lo que no tengo claro, y volviendo a la pregunta anterior, es si dentro de 15 años el gas natural será sustituido por el hidrógeno... A finales de los noventa comenté en varias ocasiones que si no desarrollábamos los proyectos de los trenes estaríamos en una situación de colapso del tráfico en menos de 15 años. Solo la crisis retrasó un problema con el que hoy tenemos que convivir a diario. También decía que el político que está todo el día en los medios de comunicación no tiene tiempo para resolver los problemas reales de la población... Nadie sabe en qué situación estaremos en dos décadas, pero hay cuestiones que se ven venir de lejos que no se acaban de resolver.

Sin que suene a una despedida, ¿cómo le gustaría ser recordado?

Eso es algo que no había pensado hasta el día de hoy, pero más que por una obra u otra, prefiero que se queden con la imagen de un político que se preocupó por la defensa de los intereses de su Isla con dedicación, honestidad y lealtad: cuando me tocó estar en segundo plano fui leal con mi superior y con mi partido.

Setenta empresas de reparación naval

Melchior está satisfecho con la evolución experimentada en los Puertos de Tenerife, no solo en lo que hace referencia al tráfico de contenedores y al aumento del mil por cien en el apartado de tráfico de transbordos. "En un año y medio hemos pasado de 10 a 70 empresas de reparación naval".

Ampliación de la Zona Franca

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife le concede un rol fundamental a la Zona Franca. "La hemos ampliado con el Puerto de Granadilla -en España existe seis espacios que están sujetos a estas ventajas arancelarias y fiscales- y probablemente tendremos otra, si así lo solicitan, en Santa Cruz de La Palma".

Granadilla como eje de conectividad

El expresidente del Cabildo de Tenerife está convencido que en la actualidad "no existe un punto en el Atlántico que ofrezca las ventajas que se dan en Granadilla de Abona. Las empresas que quieran ser un referente internacional deben estar posicionadas en una Zona Franca, y en este caso contamos con un aeropuerto internacional, un puerto que debe seguir creciendo y el denominado punto neutro de acceso a internet, que es un elemento imprescindible para desarrollar una estrategia de conectividad mundial como la que existe en el sur de la Isla".

RICARDO MELCHIOR PRESIDENTE DE LA AUTORIDAD PORTUARIA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE